• Revista de comunicación política e institucional

Claves futbolísticas para una victoria en las urnas – El Consultor #13

Una campaña electoral esconde grandes paralelismos con la final de un partido de fútbol. Veamos su aplicación directa a la comunicación política.

El futbol no es una ciencia exacta. Las campañas tampoco. Hay muchos caminos para el gol, pero muy pocos los detalles que decantan una final. Muchas, incluso, se deciden por un único tanto.

Las campañas, al igual que las finales, son ganadoras o perdedoras desde su planteamiento. Se pueden ganar elecciones aplicando mucho sentido común. También con la intuición que aporta la experiencia. Pero la investigación, aquella que nos permite no solo conocer al rival, sino también las inquietudes, valoraciones, prioridades, intenciones o sueños del público, es siempre fundamental para construir la mejor alternativa.

Dominar psicológicamente el duelo, manejar con gusto el balón y dosificar estratégicamente los golpes de efecto, las propuestas, los cambios o revulsivos tendrán siempre un objetivo. Provocar ansiedad, confusión y desconcierto en el oponente. Condicionar o romper el partido. En otras palabras, ganar la final.

  1. SI NO SALES A GANAR, ACABAS PERDIENDO A LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN

La convicción, al igual que el estilo de juego, es algo que se percibe. Que condiciona al oponente. Y sobre todo que genera seguidores. No hace falta estar en el campo para sentirse y formar parte del equipo. No renuncies a tu estilo por tu oponente. En una final, la actitud puede suplir los errores o carencias de aptitud. Sin convicción, se puede perder una batalla que se creía ya ganada. Si tú no te imaginas ganando, pierdes seguro. Que es bien distinto a salir pensando que un partido está ganado de antemano.

  1. ANTE TODO, UN ESTILO, UN SELLO PERSONAL Y UN MODELO PROPIOS.

O lo que es lo mismo, un talante, un carácter y un proyecto que te diferencien. Un sistema de juego en base a tus recursos, plantilla y posibilidades. La comunicación, la estrategia, es tremendamente útil cuando hay un buen proyecto de fondo. No tenerlo supone el inicio de la próxima derrota. Al igual que el entrenador influye en el juego, la personalidad y trayectoria del candidato tienen que estar presentes en la letra del relato de la campaña. También de su mandato.

  1. LA COORDINACIÓN, MÁS IMPORTANTE QUE LA ORGANIZACIÓN.

El capitán, tu jefe de campaña, será tu gran aliado. No sólo para que cada jugador tenga claras sus funciones, sino para que todos caminen en la misma dirección y, lo que es más importante, con el mismo ritmo. Como una orquesta. Él motivará al equipo y distribuirá el juego, rentabilizándolo, consciente de que la línea más directa hacia el gol no siempre es por el centro sino también sabiendo mover y abrir el balón a ambas bandas.

  1. CUIDAR EL BALÓN, TU MAYOR DISCIPLINA.

Tus temas de campaña priman. Tócalos con sentido y permanencia para obligar al rival a correr tras ellos. Si la pelota es el mensaje, tenlo claro. Sin balón, no hay toque. Sin toque no hay control. Y sin control, muy difícil el gol. En la prórroga, en los últimos metros, la determinación y la fuerza física y mental son además determinantes. Entrénate. Asegúrate de estar listo antes de que dé inicio la final. Es crucial acabar en alto. Imprimir ritmo progresivamente. De menos a más, como las grandes historias.

  1. HERMÉTICO A LOS ATAQUES

Hay solo dos estilos de juego ganadores. Los basados en la fuerza y en la inteligencia. Dicen que la defensa es para tiempos de insuficiencia y el ataque para tiempos de abundancia. O no. Guárdate tus cartas y atrévete a jugar con ellas. No arriesgarse sí que es arriesgado. No seas previsible. Los puntos débiles del rival los ve todo el mundo. Atacarlos e incidir en ellos… ¿qué aporta al juego? Solo si haces tambalear los fuertes, si les haces dudar, conseguirás tocar la tecla que desactive su juego. Condiciónales. Muéstrate más firme, adelanta las líneas de presión. Para ello tienes que defender cada palmo de territorio. Cada una de tus zonas, de tus distritos. Desplegarte con determinación en las situaciones de ventaja, siendo selectivo en el ataque. Según la dinámica del partido, agranda o reduce el campo de juego. Tus temas de campaña. Personalmente, achicaría las líneas para que se asocien mejor los más finos, los más decisivos. Solo con menos aire, obligarás a recular al rival.

  1. EL TRIUNFO SOLO SE ALCANZA SI ANTES SE DIGIERE LA DERROTA

Siempre hay algo en juego. Siempre. Si se avista goleada, no desesperes. Si abandonas porque piensas que no hay nada en juego, te equivocas. ¿Y tu orgullo propio? Un resultado abultado puede condicionar el resto de la temporada. La fuerza del equipo se mide precisamente tras las derrotas. Los grandes nunca se enfadan. La humildad encumbra. Sé proactivo, ten siempre preparado un plan B.

En definitiva, liga o eliminatoria. Afecto o efecto. Regularidad o inmediatez. Y sobre ellas, grandes dosis de paciencia. Imprescindible para que un proyecto, un liderazgo o unos valores se asienten, generen poso, triunfen. En esto, fútbol y política también coinciden.

Yuri Morejon
Asesor de comunicación política e imagen pública. Director de Yescom Consulting – Comunicar es ganar

Si quiere ver otros artículos relacionados, consulte la edición de El Consultor en nuestra revista.