• Revista de comunicación política e institucional

¡Socorro! Soy político y necesito un consultor que me transforme en líder – El Consultor #3

Al ser el liderazgo un atributo que los ciudadanos valoran positivamente, es lógico que los políticos se empeñen en transmitir a sus públicos la posesión de dicha característica. A continuación, ofrecemos una serie de recomendaciones que ayudan a reforzar y potenciar las cualidades de líder, contribuyendo de este modo a incrementar la percepción de liderazgo.

Antes que nada, mi querido lector, cuídese mucho de expresar la frase con que se titula este artículo en voz alta, puesto que corre el riesgo de ver invadido su despacho por expertos en comunicación provenientes de las más diversas disciplinas, que le ofrecerán la llave maestra para abrir el armario que guarda el traje de líder. Si usted los acepta, quizá luzca por un tiempo una atractiva vestimenta cuyas costuras empiecen luego a demostrar que no era de su talla, termine portando un modelo no acorde a su personalidad ó, lo que es menos deseable aún, quede Usted tan desnudo como el emperador del cuento.

Ciertamente hay muchos consultores que son profesionales experimentados, formados y que ejercen su labor con seriedad y respeto por el cliente y por esa disciplina que hace unos años se ha puesto de moda: la Comunicación Política. A ellos, les puede solicitar con confianza herramientas para fortalecer, posicionar y difundir su percepción liderazgo entre la ciudadanía. Pero están aquellos, los devenidos en una especie de oráculos del siglo XXI, los dedicados a persuadir a los gobernantes y políticos de que una buena estrategia de comunicación es la panacea para ser etiquetado como líder, a los que será mejor cerrarle las puertas.

He aquí el primer consejo: seleccione a aquel consultor que no le prometa convertirlo en Obama o en Bachelet. Nadie se transforma en lo que no es. Usted es Usted, opte entonces por el que posea como plan de trabajo hacer más visibles los atributos de liderazgo que ya posee y fortalecer los que presenta más atenuados. Estos atributos no se conocen mediante técnicas de ocultismo sino a través de rigurosos procedimientos de investigación que identifican las cualidades que los ciudadanos valoran en un líder. Segundo consejo: pregúntele si lleva a cabo estudios para diseñar su estrategia. Tercer consejo: Si ha contratado un consultor serio, no espere que le provea un decálogo del liderazgo.

Lo mejor que puede recibir de él es un plan diseñado a su medida, capaz de respetar su historia personal y política así como la filosofía y la identidad del partido al que Usted pertenece. Si la crisis económica no le permite contar con un consultor, le aportamos una serie de recomendaciones de carácter general que ya sea en el marco de una campaña o en la labor de gobierno y gestión, lo ayudarán en el ejercicio del liderazgo.

Tips para el ejercicio del liderazgo

1. Un político con aspiraciones de líder debiera tener y/o adquirir – puesto que algunas son susceptibles de ser aprendidas – las habilidades y cualidades que Joseph Nye condensa magistralmente en su libro “The Powers to Lead”. Nos referimos a:

  • Inteligencia emotiva: esto es, capacidad de autocontrol, conocimiento de sus emociones, empatía y habilidad para atraer a los otros.
  • Capacidad de comunicación: para ser percibido como líder hay que persuadir a la ciudadanía y para ello, es vital comunicar el mensaje eficazmente.
  • Capacidad de visión: el líder cuenta con la habilidad que le permite hacer un diagnóstico de la situación y formular una propuesta superadora, orientada a un futuro que termine con las carencias y errores del presente.
  • Habilidad organizativa: un líder exitoso posee capacidad de gestionar, coordinar e integrar todos los recursos para la consecución de los objetivos planteados
  • Habilidad política maquiavélica: se traduce en el empleo de recursos diversos: la negociación, la manipulación, la persuasión, la creación de redes de apoyo basadas en la confianza, etc.
  • Inteligencia contextual: es la habilidad del líder para comprender un ambiente en permanente cambio, identificar las tendencias para ajustar a ellas sus tácticas y adecuar su estilo de liderazgo tanto al contexto como a las necesidades y demandas de los seguidores

2. Los medios masivos, particularmente la televisión, son un elemento importante para consolidar procesos de liderazgos, pero la comunicación cara a cara, no mediatizada, en absoluto debe ser descuidada, máxime si Usted pretende cimentar un liderazgo a nivel local.

3. Las sociedades demandan líderes transformadores, esto es, capaces de generar y articular una visión y vertebrar las adhesiones y los apoyos necesarios para llevarla a la práctica. Por tanto, concéntrese en generar una visión, que enuncie tanto que hacer como el modo de hacerlo y no olvide incluir en ella elementos racionales y emotivos. Los primeros le servirán para testimoniar que la misma no es un proyecto irrealizable y los segundos, para inspirar a la ciudadanía. La visión será uno de los pilares de su mensaje y un factor central en su estrategia de comunicación (gubernamental o electoral).

4. Tenga siempre en mente a los seguidores (reales y potenciales). El liderazgo como la comunicación, es un proceso de doble vía. Ellos son, en definitiva, quienes aceptarán o rechazarán su invitación persuasiva a ser considerado como un líder. Busque sintonizar con ellos.

5. Escuche a aquella persona de confianza que le señala un error o un desacierto. Los líderes no son infalibles, se equivocan y una de sus mayores virtudes es ser capaces de reconocerlo.

Por último y como se mueve en la difícil arena de la política, hágale caso a Maquiavelo, sin lugar a dudas uno de los más brillantes –e intemporales- asesores con el que puede contar: sea zorro para conocer las trampas y león para espantar a los lobos. Pero esto sin olvidar lo que dijo Benazir Bhutto: El liderazgo es hacer lo correcto por educar e inspirar a un electorado, teniendo empatía con el ánimo, las necesidades, deseos, y aspiraciones de la humanidad.

Ileana Carletta
Licenciada en Comunicación Social, Comunicadora Institucional (U. Nacional de Córdoba, Argentina) y Máster Universitario en Métodos de Investigación en Comunicación (U. Murcia)

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