• Revista de comunicación política e institucional

Tiempos de crisis, tiempos de enfermedad

spot PP

 

El pasado miércoles el Partido Popular lanzaba un que, una vez más, ha desatado la polémica. Pronto saltaron las alarmas de que el vídeo se trataba de una copia del utilizado por Leonel Fernández, del Partido de la Liberación Dominicana, hace unos años. Además, la metáfora escogida no parece despertar simpatía entre quienes han defendido la sanidad pública frente a los recortes que se han venido aplicando esta legislatura. Otras críticas se han centrado en la calidad de su estética audiovisual.

Sin embargo, no cabe duda de que la simplicidad de la idea a través de la utilización de un relato que lleva años instalado en el plano de las políticas económicas a nivel nacional y europeo, resulta efectiva en su intencionalidad. A pesar de que su materialización en forma de vídeo haya sido más o menos afortunada.

La potencia de las metáforas reside en que se trata de una herramienta cognitiva que va más allá de la mera lingüística o la belleza interna. En ellas se encuentran ideas y conceptos que de forma explícita no se dicen, pero que tienen una serie de significados e implicaciones.

El recurso a ciertas metáforas en tiempos de crisis económica es algo frecuente, se debe en parte a la necesidad de acercamiento al receptor no conocedor del lenguaje especializado. El discurso persuasivo respecto a determinadas políticas económicas es posible porque la audiencia comparte unas nociones comunes que permiten explicar unos fenómenos en términos de otros que le son conocidos. Son habituales las relacionadas con la naturaleza en forma de fenómenos meteorológicos o catástrofes naturales, bélicas y las de la medicina.

Tratar de representar la economía como un enfermo tiene consecuencias que se trasladan al inconsciente cognitivo en forma de inevitabilidad de las medidas, necesidad de tratamiento por parte de expertos y existencia de un único remedio que sirve para justificar las medidas que se han tomado al respecto.

Ahondar en las metáforas de la medicina implica concebir la economía como una ciencia que escapa a la subjetividad, no está subordinada a la política y no deja margen a otros planteamientos. Se bloquea la percepción de otros posibles diagnósticos y nos llevan inmediatamente a la asimilación de que su único tratamiento está en manos de expertos.

Este tipo de metáfora encaja a la perfección con un relato que comienza in media res, pues el estallido del conflicto es el inicio. Esta técnica se utiliza en literatura para lograr una apertura de narración más dramática, donde sus protagonistas se presentan ya enfrentándose a las adversidades. Los héroes son los expertos que tienen las competencias prescriptivas para hablar de la materia, ahora en forma de Gobierno del Partido Popular, pero durante los últimos años los héroes han sido reputados economistas al frente de las instituciones europeas. En los relatos que se presentan en torno a un conflicto también están definidos sus antagonistas, lo que normalmente sirve para argumentar su exclusión como parte de la solución. En el caso del spot del Partido Popular es evidente la intención de culpar al anterior partido en el gobierno (PSOE).

Las metáforas sobre la enfermedad se entrecruzan constantemente con otro tipo de figura retórica: la personificación. Asistimos a la personificación de la economía como víctima de la situación. En la economía se experimentan emociones humanas como el sufrimiento, las presiones o el alivio. Las consecuencias sociales de la crisis son invisibilizadas, trasladando sentimientos propios de los humanos a entes que se contemplan como abstractos.

Por otra parte, esta hipersensibilidad en el imaginario social conduce a un miedo que procede de la incertidumbre que provocan. En este enmarcado de riesgo y urgencia de la situación es donde cobran sentido las metáforas de contenido bélico o, por lo menos, que transmiten una idea de combate. El Partido Popular alerta de la necesidad de seguir con este tratamiento, en relación a la pugna electoral que tendrá lugar dentro de dos meses.

Por último, el remedio: las políticas de ajuste o la llamada austeridad, que son la única forma en la que es posible la recuperación. Siempre que no se sigan las medidas que van en esta única dirección se estará exponiendo a la economía a una situación de riesgo. La repetición de esta idea ha sido constante por parte de todas las instituciones encargadas de marcar el rumbo de las políticas económicas de la zona euro los últimos años, más allá del anecdótico del spot del Partido Popular.

La magnitud con la que se ha instalado el relato ha supuesto una infiltración semántica que ha dejado a otros actores sin relato propio. Uno de los retos que se plantea hoy para quienes presentan los proyectos alternativos pasa por cambiar la gestión discursiva. Otra forma de contar la crisis.

Por: Mónica Belinchón (@monibelinchon)